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sábado, 23 de agosto de 2014

Sin perder mi identidad

Soy Doctora en Ciencias Química, profesora de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Ciudad Real. Estoy especializada en ciencia y tecnología de materiales, soy una de las pioneras y pocas expertas en España en la tecnología de procesado de Moldeo por Inyección de Polvos (Powder  Injection Moulding) y soy responsable de una de las plantas piloto mejor equipadas en esta tecnología en Europa. Mi grupo de investigación publica frecuentemente en revistas de alto impacto científico, cuento con dos sexenios de investigación y entre algunas de mis publicaciones más importantes está mi contribución de un capítulo completo al primer Handbook en Metal Injection Moulding. Soy investigadora responsable de varios proyectos de investigación, la mayoría con empresas, lo que corrobora su carácter tecnológico y la carga de transferencia industrial que tienen y estos proyectos me permiten dirigir en la actualidad una tesis doctoral y más de 6 proyectos fin de carrera al año y contar con dinero para seguir investigando, mantener actualizado mi laboratorio, pagar formación complementaria para mis estudiantes y para mí misma y estar plenamente actualizados en cuanto a tecnología y ciencia se refiere.  Llevo 10 años impartiendo todas las asignaturas relacionadas con materiales en la titulación de Ingeniero Industrial y ahora en los Grados de Mecánica, Electricidad, Electrónica y Automática, además de diversos cursos especializados en diversas temáticas. He vivido en tres países, realizado estancias en centros de prestigio en State College (Penn State), en Seisberdorf (Austria) y Karlsruhe (Alemania). En mis congresos científicos y viajes personales he visitado unos 20 países por lo que creo que tengo un nivel cultural alto y un bagaje de experiencias personales elevado y variado. Pertenezco a comisiones de cierta relevancia académica y hasta al Comité de Empresa en representación de mi grupo laboral, los Contratados Doctores, personal laboral permanente, plaza que puedo decir he conseguido sin enchufes,conocidos, ni nada que se le parezca. Desde que conseguí mi beca para hacer la tesis doctoral nunca me ha mantenido nadie. Ni mis padres, ni mi familia, ni mi marido. Siempre me he pagado absolutamente todo. En la actualidad mantengo dos casas y mi coche, me considero totalmente involucrada en los cambios científico-tecnológicos de la sociedad en la que vivo. Aclaro esto para que quede claro que nunca he vivido entre algodones, que me he pagado gran parte de mi carrera universitaria consiguiendo matrículas de honor (que eximen del pago del mismo número de créditos en la matricula siguiente), dando muchas, muchísimas clases particulares y con el esfuerzo de una familia trabajadora a la que le cuesta llegar a fin de mes detrás. Mi vida no ha sido fácil ni cómoda. A día de hoy doy teta a mis dos hijas, consumo comida ecológica, uso pañales de tela, colecho, porteo y hago juegos y actividades maravillosas con mis niñas, a las que dedico todo el tiempo que puedo (sí, llevo todo el pack, hasta he parido en casa!).  Ah! Y no las he bautizado, ni puesto pendientes. Ni somos cristianos practicantes, ni monto bodorrios, ni las pongo trapitos incomódos. Eso sí, hago unas magdalenas riquísimas y he aprendido a coser unos pantalones comodísimos y superoriginales con las telas que mis propias niñas eligen. ¿Por qué cuento esto? Porque el artículo de Adela Muñoz yMaria Lozano en el Huffington Post se sale del tiesto.  

Artículos como este, escrito por “tituladas universitarias” con una “gran carrera científica detrás” demuestran que no es que no sigan el mismo camino que yo, que respeto profundamente que no lo hagan, allá cada cual, es que para sentirse mejor con su elección necesitan crear enfrentamiento entre las madres, decirles que están renunciando a sus vidas, infravalorar lo que hacen por sus hijos, reírse de sus esfuerzos por disfrutar de sus hijos, porque ellas posiblemente eligieron una vida diferente. Posiblemente son madres que para llegar a la posición que tienen han tenido que renunciar a parte de su maternidad, de sus propios instintos y necesitan justificar la vida que han llevado y que ha resultado ser exitosa y productiva. Se han pasado media vida luchando contra el machismo imperante, peleándose por conseguir una posición profesional que seguramente merecían y hasta es posible que hayan tenido hijos pero para compatibilizarlo seguramente hayan tenido que recurrir a renunciar a sus bajas maternales, introducir biberón con cereales a los 4 meses para que los bebés aguantasen sin mamá tantas horas, aparcar a sus hijos en guarderías durante muchas horas al día, comprar los pañales desechables que más durasen puestos y comprar la comida prefabricada más rápida del supermercado. Seguramente tiene mucho mérito conseguir llegar donde han llegado y no critico en absoluto que hayan tenido que recurrir a esos recursos para conseguirlo (sí, compro sopa envasada también y fingers de pollo, no veamos absolutismos donde no los hay). Cada una hace lo que puede y llega donde puede.  Pero lo siento, se han pasado. Se han pasado tres pueblos. Porque aunque respeto sus elecciones, respeto su incapacidad para ver más allá de su espectro adultocentrista, respeto que hayan hecho lo que han podido (ni mejor ni peor, diferente), el enfoque de su artículo no es respetuoso hacia las madres que hemos elegido otro camino. Intentan desprestigiar a las madres que deciden quedarse en casa, haciendo ver que no están ni informadas de lo que pasa en el mundo. Vendiendo la idea de madres ignorantes que están en casa haciendo pastelitos y tratando de hacer ver que entidades como la Liga de La Leche, que ha conseguido verdaderas mejoras en la información sobre la lactancia, quede desprestigiada como una entidad puramente religiosa. 

Lo siento, conmigo dan en piedra. Una de las principales premisas de la crianza con apego es el respeto. Y esta premisa, sí deberían aplicársela porque además de irrespetuosas pecan de mal informadas e ignorantes. No recogen en absoluto las posibilidades reales que hay de compaginar la maternidad, con la profesionalidad, con el cambio real de la sociedad. Sus opiniones son anticuadas, obsoletas y parciales. Y además buscan enfrentar unas madres con otras lo que me parece un objetivo totalmente ruin e improductivo.

¿Cuál es la pretensión de su artículo? ¿Que todas hagamos lo mismo que ellas? ¿Consideran una elección superior su elección? ¿Qué la maternidad hace perder tu identidad? Pues mira, puestos a comparar, considero que su elección es mediocre. Este artículo me parece demagogia barata de mujeres mediocres que prefieren renunciar a sus instintos más básicos y los de sus crías para justificar una vida “más cómoda” en la que se obvien las necesidades de apego más básicas y vitales y en las que necesitan justificar su vagueza y mediocridad por esforzarse en ofrecer lo que desde su interior saben que es mejor y más sano para sus hijos y para el mundo en el que viven. Porque la maternidad consciente además de profundamente informada e implicada es tremendamente comprometida y cuando te quitas la venda (impuesta por la sociedad) ya no puedes parar, ni volver atrás y ya nada es como la publicidad, los políticos y la sociedad consumista te ha querido hacer ver.

Te das cuenta que tus hijos te necesitan a ti y que no necesitan mil artilugios que les distraigan, ni cunas carísimas, ni carros de mil euros, ni guarderías de 14 horas, ni que sean una madre escribiendo normas en una pared y regalando gomets verdes. Te das cuenta de que el cambio de esta sociedad empieza ofreciéndoles tu calor, tus abrazos, tu cariño, manteniéndoles cerca todo el tiempo posible y permitiendo que crezcan en esta sociedad muy protegidos y viviendo el respeto y el cariño en su hogar, de manera de que poco a poco hagamos niños que puedan cambiar este mundo violento y hostil al que hemos llegado porque lo hayan vivido en sus carnes, porque hayan crecido rodeados de respeto y de madres (y padres) totalmente volcados y conscientes de sus necesidades. Y que mientras esto ocurre, tenemos que hacer acrobacias por seguir desarrollándonos profesionalmente y ofreciendo cambios en esta sociedad en la medida de nuestras posibilidades. Y que no puedo dar un modelo a seguir a mis hijas mejor, que la madre que, aun con todos mis defectos, intento y lucho por ser cada día. Porque mis hijas verán una madre que se equivoca, que mete la pata, que está muy lejos de ser perfecta, pero que no se cansa de intentarlo, de pedir disculpas si me equivoco, de leer, de informarme, de cambiar mi manera de manejar las situaciones conflictivas, de mejorar cada día, de autocriticarme, de crecer, de ver que cada día tengo algo que mejorar. Y que además lucha por una conciliación más real, una conciliación profesional acorde a los deseos de las mujeres que escogemos seguir trabajando. Y no busco enfrentar a ninguna madre, ni valorar cual es mejor, ni hacer comparaciones odiosas ni críticas destructivas.

Lo que sí puedo asegurar es que no peleo ni lucho contra mis instintos. Me dejo llevar por lo que me pide el cuerpo, por lo que mis hijas veo que necesitan y les hace felices. Me peleo más por compatibilizar mis instintos con esta sociedad que me ha tocado vivir que por ocultar lo que de verdad siento que quiero hacer. Por eso, no tengo que compararme con esas madres. No las siento mejores ni peores, no necesito criticarlas, porque cada una hace lo que cree que debe hacer y está en un punto de desarrollo personal distinto…y respetable.




Y todo lo que hago, los malabares, los equilibrios, las horas sin dormir, los encajes perfectos entre mi marido y yo, lo hago porque considero que es lo mejor para ellas, para mi familia (incluido mi marido, que contribuye por supuesto, con el mismo nivel de implicación para que todo esto sea posible) y por supuesto para mí, como persona, como mujer y como madre y no consiento que nadie, nadie!, ponga en duda que mi capacidad de raciocinio está ni mínimamente mermada, porque la considero más activa, más lúcida y más pura que nunca. Y además, para más datos, siento que la maternidad es la principal responsable y por suerte, lejos de perder mi identidad, siento que ahora, soy yo. Más completa que nunca. 



P.d. Me gustaría contar la historia de más mamás como yo, que se refleje la realidad que tantas estamos viviendo. Si quieres participar escríbeme: gemma.herranz@gmail.com. No prometo que sea pronto....pero me gustaría darle visibilidad. 

jueves, 27 de marzo de 2014

La vida sigue

Hoy se termina nuestra luna de miel en Málaga. Nunca pensé que serías una ciudad tan importante en mi vida. Es la ciudad en la que he vivido los momentos más importantes de mi vida: en la que me enamoré y en la que han nacido mis dos hijas. Málaga…es la ciudad que me trae la serenidad, el descanso, la desconexión. La ciudad en la que nos hemos preparado como padres, la ciudad que me ha llevado al planeta parto dos veces, con dos experiencias maravillosas y memorables, la ciudad en la que me relajo y en la que se equilibran las prioridades de mi vida, eso tan difícil en la vida cotidiana.  Sólo necesito llegar aquí para recomponer mis necesidades, para reordenar mis pensamientos, para saber qué hacer y como enfocar mis nuevos retos, para saborear lo que es más importante en la vida. Mis períodos en Málaga siempre han sido para mimarnos, para relajarnos, para recibir a nuestros bebés. Es imposible no sentir este lugar como mi hogar aunque haya nacido a kilómetros de distancia de aquí. Ya tenemos una lista larga de sitios favoritos y aún así siempre quedan planes por hacer y siempre hay paseos que recorremos incondicionalmente para saborearla…a nuestra manera. Málaga es ya nuestra. De mi pequeña familia.



Hoy se termina nuestra escapada, nuestro kit kat. Tras muchos preparativos, tras hacer un tetris para que la casa estuviera perfecta para los cinco…toca marcharnos ahora que, francamente, todo iba sobre ruedas. Me parece que fue ayer cuando montamos los nuevos muebles para colocar la ropita de Maya y antes de ayer cuando pintábamos la habitación que iba a ser para Lucía y hace muy poco que Fran me sorprendió comprando una camita para Leyre cuando aún estábamos conociéndonos.





Y ya estamos listos. Listos para volver, para seguir avanzando, para seguir creciendo.  No hace falta adivinarlo…me quedaría aquí. Paralizaría este momento. Le daría al pause un ratito más. Siento que el tiempo se me escurre entre las manos.











Me cuesta pensar que ya no pasearé de madrugada acunando un recién nacido viendo la luna flotar desde el salón. O que ya se ha terminado dar los buenos días al mar un martes de invierno. Se me anuda la garganta de pensar que esto ya no volverá.  Que el tiempo vuela. Esta ciudad me ha traído los días más mágicos de mi espera. Las siestas más placenteras. Los paseos al sol en un invierno a 22 grados.




La magia de estos días persistirá para siempre en nuestros recuerdos porque ha sido un privilegio poder cuidar así los preparativos de los nacimientos de nuestras pequeñas y tener unos puerperios arropados por el aroma del mar.





Nada hubiese sido igual en otro lugar y hemos disfrutado todo lo posible de esta gran oportunidad. Hemos exprimido cada segundo pero aún así me sabe a poco. Cuando algo lo disfrutas tanto….nada es suficiente, siempre parece corto. Y ha sido un período importante para todos. Para mi espera, para el recibimiento de Maya y también para Lucía que ha crecido muchísimo y no sólo físicamente en estos meses. Ninguno somos los mismos. Todos hemos evolucionado, hemos cambiado y ahora proseguimos el camino con otras expectativas, con otros deseos. Queremos que esta magia nos acompañe, que no se quede todo aquí, que nos permita disfrutar de lo que viene. Que cada etapa nos depare nuevas sorpresas, nuevos planes. Sabemos que esto no ha hecho más que empezar, pero salimos de nuestra zona de confort y dar el paso cuesta mucho. Vamos a echar de menos tantas y tantas cosas y a personas tan especiales…..pero toca re-adaptarse, re-organizarse, re-comenzar la vida en la Mancha….porque la vida sigue.


Pero sólo nos hará falta volver a pasear por nuestra playa para respirar hondo y recordar que esto, esto que sentimos aquí, es nuestra verdadera felicidad y si alguna vez se nos olvida, este es el punto de encuentro para localizarla de nuevo y volver a reorientar nuestra brújula. Quizá eso, hace aún más valioso este lugar.

Volvemos pronto.





viernes, 28 de febrero de 2014

Viajar con niños es divertido. Parte 2

¿Qué es para nosotros imprescindible para viajar con niños? Cada familia es un mundo pero a nosotros desde luego nos han ido muy bien:

Visitando cosas bonitas en el fular
- Portear. Desde el nacimiento porteamos a nuestras hijas. Esto marca un antes y un después en los viajes. Te cargas al niño encima pero te quitas pesos, carros, bolsas, abrir y cerrar carros, te liberas las manos....además de permitirte moverte como si no tuvieras niños. Porteando no tendrás problemas en embarques, visitas a monumentos, jardines o lugares con encanto con escaleras, bares de tapeo, calles estrechas, lugares abarrotados, centros comerciales, cuestas pronunciadas. Podrás además controlar mucho más a tu pequeño. Te permite ir relatándole lo que ves, le proteges del frío, del sol, de los desconocidos. Le aportas seguridad, tranquilidad y unas vistas mucho más agradables. La verdad es que desde que nació mi primera bebé a mi me resultaba impensable separarme de ella para pasear. Así que integré el portabebés en mi vida cotidiana y en todas mis salidas y tambien en casa, pero si hablamos de viajar se convierte en un elemento como digo, imprescindible. Es importante que porteen los dos, papá y mamá. Porque así os podéis turnar cuando la jornada sea larga o cuando el bebé vaya pesando o simplemente quiera cambiar de vistas y de porteador. Si se portea desde pequeño mejor porque así vamos fortaleciendo la espalda poco a poco y verdaderamente se va controlando el tema y la habilidad para subirlo y bajarlo rápidamente.

Con papi

- Cobertor. Especialmente en invierno. Te permite abrigar y desabrigar rápidamente al bebé lo que es importante al entrar en transportes públicos, centros comerciales, museos.....y te permite abrigarlo cómodamente si de repente sopla viento, empieza a llover o se visita un sitio más frío. El cobertor sirve como mantita también en aviones, trenes, coches donde pudieras trasladarte con el bebé. Nosotros lo tenemos con una capa impermeable desmontable y así es todo terreno. Así el bebé va en el portabebés sin abrigo, más cómodo y el cobertor le cubre por encima. A mí me encanta y como me he encontrado últimamente con mamás que me preguntan como me las apaño, os lo cuento. Para toda la información que necesites sobre este tema te recomiendo que visites la web de Red Canguro. Además puedes encontrar numerosas tiendas online que ofrecen vídeos y blogs informativos sobre los tipos de portabebés, nudos, etc. Si te apetece viajar, el porteo es una gran opción.

Preparadas para otro viaje

- La teta. Al margen de ser el alimento normal y natural que todos los bebés deberían recibir y de sus sobradas y demostradas ventajas sobre cualquier tipo de sustituto, sólo hablando de viajes, únicamente pensando en su utilidad en los viajes me parece que la teta se lleva la palma sobre cualquier otro elemento imprescindible. Tetar te permite llevar la comida del bebé puesta y dispuesta a la temperatura adecuada en cualquier momento y lugar. De manera que te evitas preocuparte por pararte, calentar, preparar....en fin, que ni me imagino nuestro trajín viajero sin teta. La teta no sólo es alimento, si no también refugio, cobijo, tranquilidad. La teta ha permitido que nuestra niña fuera tranquila y relajada en avión, barco, autobus, tren (la mayor parte del tiempo, ver último punto)o esperar largas colas. En avión además, los niños hasta los 2 años van en brazos, agarrados al progenitor mediante un cinturón adicional. Poder llevarla en brazos, y darle teta nos ha facilitado mucho los viajes. Además en el despegue y aterrizaje los cambios de presión se aminoran mamando por lo que así le evitamos al bebé cualquier molestia. Evidentemente si el viaje es largo hacen falta más cosas para distraerlos y hacer que el viaje sea ameno pero la teta es un elemento muy muy importante y muy práctico.

Tapeando juntas

- Otro aspecto que nos ha resultado muy práctico para viajar ha sido la introducción de alimentos mediante trocitos desde los 7 meses. La práctica denominada baby led weaning (BLW) es la manera más natural de aprender a enseñar a comer alimentación complementaria a los bebés y la verdad es que para los viajes también facilita mucho las cosas. Permite no tener que llevar comida encima o llevar exactamente el mismo piscolabis que podría llevar cualquier adulto (pan, frutas a trocitos, embutidos cortaditos, patatitas, dulces....). Además viajar es también una experiencia gastronómica para los más pequeños si no se les ponen limitaciones. Y cuando van siendo mayores lo bueno es que se comen igual un plato de sopa que un plato de sushi.

Practicando en un japo

- Llevar todo en una mochila. Siempre llevamos una mochila con los "básicos". Aunque salgamos a por el pan vaya! Pañales, toallas húmedas, botella de agua, muda, toallas pequeñas para secar, suero fisiológico, barra de arnica y un par de calcetines. Hemos usado muchas, pero últimamente hemos decidido que sea un elemento personalizado y un recuerdo para toda la vida, así que contamos con una mochila de patchwork que nos ha hecho la abuelita de las niñas. Preciosísima, no digo más. Esperamos que "envejezca" mucho y vea muchos destinos con nosotros.

Mochila chachipiruli de la abuela

- Buscar las ventajas. En ocasiones viajar con niños permite algunas ventajas que merece la pena aprovechar. Por ejemplo, en la mayoría de las compañías de avión permiten embarcar junto a las filas preferentes, esto facilita entrar al avión cuando aún no es tan agobiante y colocar mejor el equipaje de mano. Eso sí, no toméis asiento tan pronto o el niño se aburrirá soberanamente antes del vuelo. Aprovecha para explicarle lo que va a pasar o para saludar y dar la bienvenida a los pasajeros, total...les vais a ir conociendo durante el vuelo casi con toda seguridad. Si viajas en coche también suele haber sitios prioritarios para aparcar. Si viajáis en tren y no lleva un asiento asignado, como suele ocurrir en casi toda Europa buscad un vagón de vuestra clase que esté un poco más vacío. Lo ideal es encontrar asientos para poder saltar, alguna mesita para pintar, suelo enmoquetado para gatear y sentarse, jugar o ver pelis o coincidir con más niños en un vagón. Puede que os miren raro porque la liarán parda pero al menos los peques se lo pasarán bien, el viaje se os hará más cortito y el adulto al que molestéis que se lo haga mirar....Incluso en España nosotros hemos pedido cambio de vagón en alguna ocasión para coincidir con más niños y la gente suele acceder gustosa.

Esto también es aplicable a los hoteles. Nosotros siempre pedimos cama de matrimonio para que Lu pueda dormir en medio (ahora que somos uno más ya os contaré como nos los apañamos ;)) y aunque suelen escasear al insistir en el tema bebé suelen buscarte una. Si no, siempre les doy la opción de que nos hagan la cama juntando dos camas, así aunque haya dos camas, usando sabanas de cama grande no hay posibilidad de que se separen y se caiga por medio. Suelen ser bastante comprensivos. Igual que pidiendo extra de almohadas o de toallas. Cuando el bebé es menor de 2 años no suelen poner nada para el bebé (ya que se aloja gratis) pero si lo pides suelen ser muy comprensivos, ponerte en habitaciones más amplias o ponerte en habitaciones un poco más aisladas, lo que se agradece porque es casi inevitable que seamos un poco ruidosos. Lo mismo para los desayunos. Suelen facilitar bastante las cosas (que se baje a desayunar por separado y que uno suba parte del desayuno a la habitación si el bebé aún duerme) o que limpien la habitación más tarde. Esto lo hemos solicitado cuando yo me iba de congreso temprano y papi se quedaba en la habitación con la peque. Ellos salían más tarde y avisaban al servicio de habitaciones. Ir con bebé hace perdonables todas estas cosas sin problema. Utilizadlas para organizar mejor el día, salir más tarde, sin prisa y que el día sea menos estresante.


- Controlar la temperatura del niño. Esto parecerá una chorrada pero de verdad que es fundamental. Cuando un bebé de repente tiene calor, tiene calor. Se pone a llorar y no se entiende que pasa. Mis hijas son bastante calurosas y en cuanto en un vagón suben la calefacción, en un centro comercial hace calorcito o en el avión aún no han puesto la ventilación, entramos en crisis. ¿Solución? vestirlas por capas en los viajes. Siempre camiseta interior de manga corta para el momento "me asfixio y me voy a poner a llorar ya!" (se les ponen las mejillas sonrosadas y empiezan a moverse inquietos incluso en el fular, si les observas es que se nota "el subidón"). Jersey o chaquetita fácil de poner y quitar para cuando se aclimatan, y mantita de algodón transpirable y suave (o el cobertor) cuando ya se duermen (a veces en camiseta) porque ya ha bajado la temperatura. También funciona darse un paseo por las conexiones entre vagones porque suelen estar más frescas (he hecho viajes Madrid-Málaga o Madrid-Santander en estos espacios).

El bebé aclimatándose

- Localizar un baño en la estación, tren o avión porque las cacas explosivas desbordantes llegan sin previo aviso y llevar siempre una muda encima. Esto bajo mi punto de vista también es frecuente porque los viajes suelen ser temprano y coincidentes con los horarios "caquiles". Además es entretenido ir al baño, lavarse las manitas, usar los dispensadores automáticos de jabón, los secadores de manos....un mundo de diversión oiga!.

- Llevar en la maleta algo de comida y comprar agua en destino. Pero mucho agua. Aunque en muchos hoteles hay mueble bar tanto el agua como los piscolabis suelen ser carísimos y en muchas ocasiones inapropiados (suelen ser frutos secos) así que hay que llevar siempre algo en la maleta, preferiblemente envasado al vacío. En el norte de Europa puedes vértelas y deseártelas para cenar más allá de las 9 así que para nosotros es fundamental podemos ofrecer una cena a horas "normales" sobre todo hasta que se acomoden horarios al viaje, leche con colacao antes de dormir si ya no toma teta o si le gusta (mi niña es fan, así que llevamos bricks de leche o batidos) y agua porque en cualquier estancia de hotel se bebe muchísima agua, así que es lo primero que compramos al llegar, al menos 6 botellines de agua. Viajar con algo de comida te garantiza poder sentirte en el hotel como en casa si al final todos estamos cansados o ya es tarde para buscar una opción mejor.

Lucía buscando la puerta de embarque
- Aceptar que vas con niños y los niños seguirán siendo niños en los viajes. Esto parece una evidencia pero no. A veces tendemos a pensar que se van a estar quietos, van a andar rápido o van a quedarse calladitos cuando lo necesitemos. Aunque sea por una vez y porque de verdad "lo necesitamos". Y suele ser que no. Así que por salud mental yo cuento con llegar tarde (así que hay que salir mucho antes a todo), ver la mitad de las cosas que me he propuesto, y llamar la atención donde vayamos. A veces suena la flauta, llegamos bien, hacemos rutas perfectas y se porta mejor que muchos adultos (recuerdo un vuelo que pasó completamente dormida y un adolescente no dejaba de vomitar, levantarse, gritar, todas las azafatas a su alrededor...y un viajero me dijo, ¡y yo creí que iba a dar guerra el bebé!). Pero vamos, esto no es lo normal, jeje. Lo normal es hacerse amigo de medio vagón o medio avión, conocerse todas las estaciones de servicio entre dos trayectos en coche, y llegar a destino agotados de cantar, jugar, y concentrar toda tu imaginación en superar el viaje.


Lo bueno es que compensa. Es que a un bebé un tranvía le puede flipar, mirar las nubes le alucina, conocer amigos en un tren o recorrérselo gateando puede ser una gran aventura y no sólo también llegan agotados, además lo hacen llenos de experiencias y posiblemente con muchas más conexiones neuronales activas a pleno rendimiento. Yo aún alucino viendo a mi Lu pasearse por los aeropuertos como Pedro por su casa, facturar su maleta o pasar la seguridad como si lo hubiera hecho siempre. También es fantástico ver que tu hija puede dar un toque de humanidad y de alegría a un frío congreso de ingeniería donde todos acaban con una sonrisa hablándote de sus hijos/nietos/sobrinos...porque todos tenemos niños alrededor aunque a veces lo olvidemos.


Lucía recogiendo acreditación para un congreso :)
En cualquier caso, y si llevas mal lo de "llamar la atención" o crees que los demás no entenderán los berrinches de tu hijo, o que salte de brazo en brazo en el avión, o que no se esté quieto más de 10 minutos en el tren siempre puedes hacer lo que sugiere este papa en este enlace tan divertido, dar una nota informativa a tus compañeros de viaje, invitarles a recoger los tapones para los oidos que previamente has comprado y convidarles a un dulce por las "molestias" (yo me lo apunto como superidea para el próximo vuelo de 16 horas con las dos!). Aunque yo también voto por intentar cambiar un poquito el mundo, que la gente recuerde que los niños son niños y que si queremos respetarlos e integrarlos en nuestras vidas (y no aparcarlos en casa hasta que sean "como nosotros") es necesario un poco de comprensión. Nunca estaré suficientemente agradecida a todos los viajeros que me han ayudado en sus/nuestros viajes (sobre todo preñadísima y viajando sola con la mayor) a entretener a mi niña. A hacerle gracias, a maquillarla o untarle crema, a ofrecerle un trocito de bocata, a cambiarle ene veces el asiento o a subirme y bajarme diez veces la mochila con sus cosas y juguetes y recogerlas tras ser convenientemente desparramadas por el vagón. Hasta los más serios y más ocupados viajeros han caído rendidos a su sonrisa y esto hace la vida un poquito más amena. ¿No crees?

¿Añadirías algo a esta lista?, seguro que me vendrá fenomenal completarla ¡¡que estamos preparando más viajes!!.

jueves, 13 de febrero de 2014

Viajar con niños es divertido. Parte 1

A veces se transmite la idea de que viajar con niños es imposible, engorroso, complicado....desde mi experiencia como viajera pre-niños y ahora con niños puedo deciros que no sólo es posible si no una experiencia maravillosa. Al margen de que el viaje y el lugar de destino merezcan la pena, viajar con niños te permite re-descubrir el mundo a través de sus ojos, darle importancia a detalles que como adulto a veces ya nos pasan desapercibidos y disfrutar al máximo de cada pequeñísimo detalle del camino. A los que os guste viajar y vayáis a tener niños os aconsejo que nadie os quite las ganas porque con unos pequeños ajustes estos viajes se convierten en la salsa de la vida, en un aprendizaje para todos, papás y niños. En recuerdos imborrables para la familia y en una unión y complicidad entre todos. Yo soy de la teoría de que las parejas no se conocen verdaderamente hasta que no han viajado juntas. Pues con los niños es igual. Hasta que no te has visto en mil situaciones insólitas, has toreado situaciones complicadas como una caca explosiva a punto de coger un AVE en una estación sin cambiador o te las ha apañado para que cene en Suiza a las once de la noche no sabes lo que te estás perdiendo. Es muy "divertido" solventar estas cosas...pero también insustituible por ninguna otra experiencia. No te lo pierdas, de verdad.

Las vistas desde el tren o el avión se re-descubren:


Las flores del camino se transforman en verdaderas maravillas. Nunca habíamos pensado que aprender a deshojar una margarita pudiera ser tan sumamente especial. Mi niña que es muy positiva las deshoja diciendo "sí, sí, sí"...el resultado es previsible pero le encanta jiji.


Un viaje en metro puede ser una aventura de ruidos, gentes, caras, movimiento. Este viaje a Barcelona fue el primero de muchos de los que hemos hecho juntos, le tenemos mucho cariño. Lo hicimos cuando Lu tenía 3 meses y nos rompió muchos falsos mitos y las barreras para no parar.



Las camas de los hoteles se prueban a conciencia, a un nuevo nivel que implica saltos, desplazamientos, capacidad para juntar camas, pegarlas a la pared, inventarse mesillas, en fin, todo un mundo para mejorar la comodidad de todos.



Nunca sabes qué amigos puedes hacer esperando un avión o paseando por un bosque pero eso sí, el viaje siempre estará lleno de experiencias inolvidables.


Un viaje en barco puede ser la mayor de las aventuras si tu bebé ya camina y quiere ir de proa a popa, probar los salvavidas o visitar la cabina de control. Eso sí, dar teta con un paisaje espectacular y el viento dándote en la cara con tu niña preciosa riendo es de las cosas más bucólicas que he hecho.


Sólo desde que nació Lucía (y no estamos incluyendo un viaje a Mónaco embarazadísima de 35 semanas ;)) hemos viajado por gran parte de la geografía española (Alicante, Barcelona, La Rioja, Córdoba, Madrid, Guadalajara sin contar nuestros mil viajes Málaga-Ciudad Real...) si no que también hemos hecho algunos viajes por Europa (Suiza, Alemania...) Y ya tenemos planificados viajes transoceánicos, no sólo con Lucía si no también con nuestra pequeña Maya, así que creo que podemos aportaros una experiencia interesante. Vamos a escribir algunas entradas contando cositas que a nosotros nos han funcionado muy bien y que quizá puedan servirte de ayuda si aún te da miedo viajar y lanzarte. No te las pierdas ;)

¿A qué estás esperando? ¿Cuál es tu próximo destino?

sábado, 10 de noviembre de 2012

Estás aquí....de nuevo

Es curioso querer hacer tanto y no llegar. ¡¡Creo que no sería capaz de aburrirme ni en el desierto!! Como decía una amiga mía desearía que me gustaran menos cosas para centrarme en algo, ¡¡es que le doy a todos los palos!!...así vivo descentrada permanentemente a la caza de nuevas experiencias, nuevos retos, nuevas aficiones cada día. Eso unido a criar a un bebé de casi 16 meses con quien intento pasar el mayor tiempo posible y jugar hasta caer rendidas, trabajar a tiempo completo, traerme trabajo a casa por gusto y por ampliar ingresos y un marido muy viajero...en fin, sin quererlo estoy justificando mi ausencia, pero os aseguro que he escrito mil entradas en mi cabeza...que no me ha dado tiempo a materializarlas. A ver si todo lo que he aprendido estos meses me lleva a escribir alguna cosa interesante en los próximos días.


Por el momento vuelvo porque una extraña fuerza me impulsa a volver. Parece que algún tipo de calendario marca que en noviembre debo sentarme a plasmar cuanto siento. Parece que estas fechas son las ideales para que se coloquen los astros, para que se concentren las energías y para que vuelvas a mí. He vuelto a sentirte cerca. Muy cerca. No voy a relatar en qué condiciones se ha producido el encuentro, pero esta vez hemos percibido hasta tu aroma personal. Y digo hemos porque no he sido la única en notarlo. Acabo de tirar por la borda todo mi prestigio como científica, pero no puedo negar lo que he notado como evidente....en realidad me lo tengo merecido por incrédula ;)



Es el momento de que Lucía recuerde a su bisabuelo, voy a hacer una álbum donde le cuente cosas de ti. Para que pueda conocerte y quererte.



Sólo aprovecho para darte las gracias por venir. Necesito gritar a los cuatro vientos que te siento, que te percibo, que te amo.....y que te echo infinito de menos. Que cada día te envío un pensamiento. Que todos los caminos me conducen a recordarte (si hasta en tres días que estuvimos de congreso en Alicante tuve que ir a urgencias con Lucía y pasar por "nuestra" zona). Intentaré hacer algo especial en tu cumpleaños y poner la decoración de navidad recordando lo mucho que te gustaba. Si esto es una cita, espero ya ansiosa la siguiente. Te quiero y jamás te olvido. Tu nieta favorita.




P.d. Las fotos son del acuario de Donosti.....te hubiera encantado, nosotros disfrutamos muchísimo y estas fotos me recordaron mucho a tu afición por construir barcos, por los juguetes de hojalata y por la luz que irradian las pequeñas medusas fosforescentes...como tú.

lunes, 19 de marzo de 2012

Todo lo que eres

Eres la luz que ilumina nuestras vidas. Eres la esencia del amor por tu familia. Eres el mejor cocinilla, el que siempre echa diez kilos de amor a todos sus platos y se nota. Eres el 50% de los genes de nuestra princesa y el 100% de nuestra alegría. Eres el más madrugador de los madrugadores para que te quede tiempo para jugar. Eres el que aguanta despierto aunque te caigas de sueño para jugar a las frutas en la cama con Lucía saltando por tu pecho. Eres el que escoge siempre un conjunto que no pega pero el más cómodo para tu nena, porque antepones siempre el bienestar a cualquier apariencia. Eres el mejor cómico, el que mejor juega a las marionetas, el que más nos hace reir. Eres el que mejor masajea a mamá, el que mejor rasca la barriga a Leyre y el que mejor acuna a Lucía cuando ya nada le calma. Eres el más imaginativo, el más sorprendente, el que imagina planes sin fin desde las cosas más sencillas. Eres el regazo perfecto en el que las tres caemos siempre dormidas. Eres nuestro conquistador, nuestro príncipe y nuestro ídolo. Eres el más cantarín, el que inventa las letras más divertidas, el más ingenioso. Eres el romanticismo en persona que pone ccorazones al pan y llora de felicidad. Eres el más juguetón que todo lo inventa y que todo lo diseña para hacernos reir. Eres la comprensión persona, el amante perfecto, el diplomático que siempre encuentra el equilibrio. Eres el macgiver que todo lo arregla, el fan número uno del "no pasa nada", del "todo se soluciona". Eres el que más kilómetros se hace por dormir con su familia con una inmensa sonrisa como si no te supusiera un esfuerzo. Eres el que mejor espera. Eres el mejor doulo, el que mejor prepara el periné, el que mejor masajea las contracciones, el mejor controlador de las respiraciones. Eres el responsable de que esta familia exista, de que esta familia suspire por tus besos y de que te añore en cada segundo que no te tiene cerca, porque todo el tiempo a tu lado siempre nos parece poco.


Eres todo esto y mucho más. Eres el mejor papá del mundo, lo dice Lucía, lo dice Leyre y lo dice quien cada día se quita el sombrero ante tí, porque "molas mucho"....porque vales lo incalculable, porque queremos seguir a tu lado toda la vida y todas las vidas que vengan, porque queremos seguir cuidándote y mimándote siempre, porque te lo mereces todo. Te queremos mucho, muchísimo. Tus chicas.


miércoles, 14 de marzo de 2012

La felicidad de las cosas sencillas

Llego a casa después de un día durillo...organización de jornadas, gestiones, clase y al entrar inunda el ambiente un rico olor a pan recién hecho. Mi chico ha vuelto a hacer pan usando su imaginación. Leyre sale despedida a recibirme y se deshace en amor acentuado porque estos días está hormonalmente sensible, aunque ella siempre es expresividad en persona. Subo las escaleras y me cruzo una sonrisa cómplice, tierna y amorosa, mi amor me está esperando (adoro las semanas en las que no tiene que viajar, que son las menos, pero cuanto las disfruto!!). Mi niña, en sus brazos, gira la cabeza y según me ve me dedica la sonrisa más profunda que sabe hacer con esos dos dientecillos que ya le asoman. Estaban preparando un baño para las dos, el agua está calentita y el baño bien caldeado. Enseguida en medio de una canción que cantamos a dúo (bastante mal pero hacemos lo que podemos :)) nos metemos las dos en la bañera y empezamos a jugar. Le encanta perseguir a los muñecos bajo el agua y mojarse la cabeza hasta las orejas poniéndose boca arriba tumbada en mis piernas, es una sensación tan agradable.


Papá espera con una gran toalla y con el secador a punto (os recuerdo que mi gordi gasta ya una melena de rizos considerables) para rescatar a la gordita al cabo de un rato mientras yo termino de lavarme. Nos "encremamos", vestimos y preparamos para cenar. Esta vez vamos a probar los champis y que ricos!!, se los come a puñaditos con pequeños trocitos de jamón, ya hace la pinza perfectamente, incluso desliza los trocitos por la palma para llevarselos a los deditos y comerlos mejor para que no se le escape ninguno (aunque ahí está mi Leyre para que la cocina no se resienta del baby-led-weaning que practicamos, bebiendo agua en su vasito (ha dicho que el biberon ya lo podemos jubilar)..parece tan mayor!. Al cabo de un rato acabamos los 3 en la cama, Leyre en el reposapies de la cama (quiere estar cerquita), la manada unida.

Ha sido un día insignificante, no ha pasado nada importante, no ha habido ningún acontecimiento, ambos estamos desbordados de trabajo y con cierta presión por encontrar horas para trabajar, incluso mi blog está prudencialmente abandonado hasta que pueda dedicarle el tiempo que me gusta y sin embargo, siento que reboso felicidad. No puedo pedir más. Mi princesa se ha dormido abrazada con ambas manitas a su teta y sus piececitos subidos a mis piernas, encajándose en el hueco de mi tripa como si aún estuviera dentro. Las manos de mi príncipe se deslizan por mi espalda y siento un beso en ese espacio tan dulce que queda debajo de la oreja, detrás de la mejilla. Estamos bien, estamos sanos, podemos seguir adelante aunque estemos apurados, no nos faltan ganas, empeño ni voluntad.

La sencillez de esta felicidad me inunda.

Querido blog, queridos premios (2!!) que andais esperando para ser recogidos, paciencia. Estoy disfrutando al máximo de la felicidad de las cosas sencillas mientras recuperamos el ritmo de esta nuestra nueva realidad, en la que la conciliación está siendo real (y sé que Lucía se sentirá orgullosa de ello) aunque aún me queden por cuadrar los horarios para dormir un poco más y sentirme menos agobiada. Tiempo al tiempo.

Pero que pase despacio...deseo que estos momentos duren mucho!!. Aún me parece que estos casi 8 meses (en dos días!!) se han pasado en un parpadeo.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Consejos básicos para fotografiar a la manada y no morir en el intento

Me encanta la fotografía. Lo llevo en la sangre y desde siempre me ha gustado hacer fotos que tengan algo de encanto. Por supuesto no soy ninguna profesional, pero me siento orgullosa de mi colección de fotos y muchos amigos enmarcan las fotos que les hago, así que...al menos no están mal. Me gustaría hacer varios post explicando algunos temas básicos para los que os habéis animado a compraros una cámara más avanzada para que sepáis como "rentabilizar" vuestros esfuerzos pero creo que voy a empezar por unos consejos generales para que estas navidades logréis conseguir un efecto especial en vuestras fotos sea como sea el equipo que empleéis. Creo que un buen encuadre, una buena composición y romper con algunas costumbre erróneas puede beneficiar mucho vuestras fotos. Os animo a practicar mucho y a probar, ya que además ahora con la fotografía digital es tan barata la prueba y error. Empecemos.

- Ólvidate de los encuadres tradicionales. No sólo no dicen nada, si no que además le restan naturalidad a la foto. Lo de posar ordenaditos y de frente a la cámara suele dar lugar a fotos aburridas y sosas. Predispone a los que posan a poner caras forzadas y al que dispara suele tomar fotos donde hay kilómetros de suelo o cielo y donde todos posan en el centro de la foto. Estas fotos son horribles!!. Si estáis en casa mejor toma fotos espontáneas, sin que miren a cámara o llamándoles justo cuando vas a disparar. Mejor con su pose natural y si están conversando mejor (haz varias tomas para no pillar gestos forzados). Mejor fotos por zonas de la mesa o por zonas del sofá si estáis todos sentados. Una idea para la foto tradicional de la mesa es subirte en una silla y hacer la foto desde un ángulo diferente, verás que efectos puedes lograr (y conseguirás que se vean todas las caras).

Esto también se aplica a las fotos de los peques. Trata de poner un ángulo diferente, ponte a su altura, mírale a los ojos, acércate!!. Las fotos desde abajo cuando empiezan a levantar la cabecita, a su altura cuando se empiezan a sentar o desde arriba cuando se parten de risa si los tiendes en la cama y les haces cariñitos son muy bonitas. Yo tengo fotos en el cambiador estupendas porque allí se lo pasa pipa, tiene muchos muñequitos y ella se encuentra en su salsa. Tírate al suelo!! Ya verás que fotos bonitas!.


- Fotografía a los peques jugando Existe la mala costumbre de hacer posar a los niños y eso hace que pierdan toda su luz en las fotos. Si quieres tener unas fotos bonitas de los peques, incluso vestidos con sus mejores galas y con el familiar de turno, dale un juguete y déjale que juegue. Estate atento y....dispara! Verás que efectos tan bonitos y naturales consigues.


- Aprovecha al máximo la luz natural Sobre todo si no tienes un equipo semiprofesional que te permite regular la entrada de luz, o si no tienes flashes externos o un objetivo luminoso, aprovecha al máximo la luz natural. Pon a tu bebé cerca de las ventanas o en la terraza y si sales a la calle muchísimo mejor. Es el mejor truco para obtener fotos bonitas. Observa que no tengas contraluz, y que todos estéis a la sombra o al sol (no a medias o parte de la foto saldrá oscura y parte quemada) y si estáis al sol observa que no se produzcan sombras feas en la cara. También puedes jugar a forzar el contraluz y sacar solo el contorno, también pueden quedar fotos muy llamativas. Como ves para estas cosas no hace falta tener buena cámara, sino un poco de cuidado!


- Cuidado con el flash El flash normalmente produce fotos muy poco naturales si no se emplea bien y encima en los bebés aunque no les producen ningún daño son bastante molestos y además se asustan (pobres!). Así que os recomiendo usarlo cuando sea totalmente imprescindible. Y cuando lo uséis manteneos a una distancia prudente de los sujetos fotografiados. Primero para no quemar la foto (para que no tenga un exceso de luz) y luego para que todos salgan homogéneamente iluminados.

Para que os hagáis una idea, la intensidad del flash disminuye con el cuadrado de la distancia. Es decir, si a 1 metro la intensidad es 1, a 2 metros es 1/4. Esto significa que ilumina la escena prácticamente igual pero sin tanta intensidad.....la luz se expande. Esto quiere decir que si acercáis mucho el flash y tenéis a varios niños a diferentes distancias puede que los primeros salgan con un "flashazo" y los de atrás oscuros. Si os alejáis un metro, podéis conseguir que todos salgan igualmente iluminados y encima la foto será mucho más natural. Haced alguna prueba y me contáis. Yo he empezado a usar el flash indirecto (rebotado), ya os contaré mis andaduras, pero vamos que hasta ahora he sobrevivido con el flash de toda la vida, pero usando poco. Ah! Si que resulta muy práctico emplearlo cuando estéis a contraluz porque rellena de luz la escena y suele mejorar mucho las fotos. Aunque sea a pleno día.

- Sobre el encuadre Os recomiendo hacer retratos de los bebés variados. Los más tiernos suelen ser los super-primeros planos. En ellos se puede cortar incluso el contorno de la cabeza, no pasa nada. Importa la expresividad, enfocar a los ojos y ver los detalles, la boquita, las cejas, las orejitas...Luego no quedan mal los primeros planos cortos, como mucho hasta los hombros, sobre todo si sois rápidos y pilláis una sonrisa o un gesto característico de vuestro bebé (un fruncido gracioso, unos morritos simpáticos, no todo son fotos de sonrisas profidén!!). Si ampliáis el plano hay una regla muy importante: no le cortéis las manos. Queda fatal!! Las fotos donde se cortan las manitas quedan horribles!! Si ampliáis el plano que salgan las manitas. Y si ya os vais a un retrato completo que salgan los pies. No le cortéis la foto por las rodillas!!

- Los detalles A veces pasan desapercibidos pero suelen salir fotos preciosas. Tratad de fotografiar esa manita que se apoya en mamá, o ese piececito que sale del pijamita, un primer plano de la manita tocándose la nariz....son fotos relativamente sencillas y quedan preciosas.

- Demasiada información Algunas fotos con un pequeño recorte y poniéndolas en blanco y negro o sepia son preciosas. Normalmente intentamos abarcar demasiada información en las fotos. Muchas de las fotos insípidas, si se recortan, se escoge el detalle, la zona del abrazo, la zona de las caras y se "descargan" quedan mucho mejor. Ahora que además las cámaras vienen con tantos píxeles que normalmente se puede "extraer" una buena foto de la foto original aún recortando.

Si se quiere sacar un motivo o un lugar recomiendo que se vea al fondo (un monumento o algo así) y poner al sujeto cerca de la cámara (cerca es...cerca!). La foto será llamativa principalmente por el sujeto (el bebé, el papá con el niño, la abuela, etc) pero se ubicará por el fondo. Si se quiere sacar el motivo, pues fuera el sujeto...generalmente reducir la información da muy buen resultado.


- Sé rápido y oportuno. Esto parece evidente, pero es que para hacer buenas fotos hay que tener disponibilidad. La cámara siempre a mano (aunque sea cuando estemos en pijama en casa un día corriente). La probabilidad de sacar buenas fotos disminuye proporcionalmente a lo que arregles al bebé y lo coloques para la foto. O llorará, o vomitará, o le dará calor, o tendrá hambre. El niño debe elegir el momento de la foto y no al revés. Esto da menos pereza si tienes la cámara a mano. Yo ahora mismo la tengo en la mesilla por ejemplo. Esto permite ser rápido y capturar momentos oportunos.


Y por último! ¡¡no forcéis una foto!! Siempre quedan fatal y hasta el recuerdo será malo, y las fotos deberían reflejar bonitos momentos al menos las de los bebés que con tanta ilusión hacemos los papis. No empecéis con un ¡que te pongas en la foto! ¿¡quieres sonreír ya?! Si el bebé no quiere....pues no quiere, no es el fin del mundo. Conozco papis obsesionados por inmortalizar el momento (el cumple, el lugar, el santo de la tía) y al final hacen que los niños sean los primeros en aborrecer las fotos. Yo por ahora celebro todos los meses de mi peque (esas cosas raras que hacemos los primerizos)....a los 4 meses con su tarta y sus velas se durmió....pues hale a imaginar algo ingenioso, pero dejad al bebé a su ritmo!! No le agobiéis con vuestros rollos de padres!!!


Cuando quieren, quieren :)


Con esto me despido por este año. Os deseo un nuevo año lleno de salud y felicidad junto a los vuestros. Por supuesto, deseo que la economía nos de una tregua y todos (sobre todo los que están peor) mejoren su situación. Pero con salud y amor todo se sobrelleva mejor, así que espero que de eso tengamos a raudales!! Os veo en el 2012 con nuevas ideas, nuevos proyectos y más cositas que contaros.

martes, 27 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad!

La manada os desea unas felices fiestas en las que disfrutéis al máximo de los vuestros, en las que hagáis cosas divertidas, en las que intentéis guardar algún recuerdo imborrable,en las que podáis tomaros tiempo para hacer las cosas que os gusten, en las que comáis cositas ricas y en las que la sonrisa de vuestros rostros os llene de energía para los momentos bajos que puedan llegar a lo largo del próximo año.


Nosotros por el momento hemos hecho todo eso y hasta hemos inventado a la familia Noel. Estas navidades son para nosotros las primeras con nuestra princesa y son muy especiales. No hay malos rollos, no hay malos recuerdos, no hay problemas sin solución....todo poco a poco. Nos estamos llenando de positivismo y aunque estas navidades marcan el fin de mi permiso de maternidad y la vuelta promete ser durísima espero que la energía que estoy almacenando me sirva de reserva para lo que se avecina. Disfrutad al máximo de estos días.

¡¡Feliz Navidad!!

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Sobre las etiquetas

Tras leer el post de Noraya en el Rumor de las Libélulas y tras cerrar por mí un debate que yo veo claro (al menos de momento) sobre la necesidad de las mamás para tener un tiempo para ellas mismas al menos cuando los niños son más mayorcillos (por encima de los 2 años), me gustaría hacer algunas aclaraciones sobre sus últimas palabras relacionadas con las etiquetas o banners que muchos blogueros utilizamos para mostrar o hacer patente nuestras preferencias en materia de crianza. Hablo de los Soy Lactivista, Soy Mamá Canguro o En mi cama somos tres, que podéis ver a la derecha. ¿Son necesarios? ¿Nos predisponen a un determinado comportamiento? ¿Coartan nuestros instintos haciendo la crianza algo planificado?

En mi caso no siento que esté etiquetando mi maternidad ni haciéndola menos instintiva por ello, creo que es una reacción a los continuos ataques que ha recibido la maternidad instintiva que ahora se ha hecho fuerte y está en plena "manifestación" diciendo a voz en grito que queremos ser lactivistas y/o colechar y/o portear y/o tantas cosas que sabemos que son buenas y que se habían degradado (sí degradado porque eran malas, se estaban malcriando) tanto últimamente. Cuando vuelva a ser normal, cuando no haya que dar explicaciones a todo el que nos cruzamos (la vecina, la tía, la farmaceútica, la suegra...) entonces dejaremos de usarlos.

¿Cuántas mamás han colechado con sus bebés manteniéndolo prácticamente en secreto para no ser acusadas de mimar a los niños o de malcriarlos? ¿Cuántas mamás han destetado prematuramente a sus hijos porque se nos dice en anuncios, películas, hasta matronas y pediatras sin hablar de las opiniones de las amigas o familiares que es imposible compatibilizar trabajo con lactancia? Sin hablar de las que directamente "no tenían" leche. ¿Cuántas mamás han llevado a sus nenes en carritos en pleno berrinche meneándoles como torbellinos para calmarlos cuando todo era tan fácil como cogerlos en brazos y facilitarte la labor de llevar 10 kilitos con un portabebés adecuado? O las que los han cogido, ¿cuántas no hubieran agradecido conocer la variedad de portabebés que hay para cada ocasión? O que simplemente el familiar de turno no la hiciera sentirse culpable por sucumbir a los "caprichos" de ese bebé "tan listo". Aún hay mucho desconocimiento.

Y no hablo ya de parir, de romper con el mito de que un parto natural es un parto hippie de una valiente en lugar de ser conscientes de lo sometidas (y eso sí es ser valientes!!) que estamos cuando ponemos NUESTRO parto en manos de un médico. Aún estamos en período de cambio, de volver al principio, de retornar a nuestros instintos. Aún tenemos que justificarnos. Yo cada vez lo hago menos, pero sí, en ocasiones me justifico y hago una disertación sobre lo bueno que es la lactancia, lo que dicen los estudios científicos sobre el desarrollo cuando se lleva a un niño cerquita, bla bla bla). Es cierto, que aunque los estudios dijeran otra cosa....no cambiaría mi manera de actuar porque es así como siento que ella y nosotros estamos mejor pero a veces, ante los ataques incondicionales de los que nos rodean me justifico para que entiendan que no sólo lo preferimos así, si no que además sus argumentos suelen ser totalmente erróneos. Y por eso a veces hay que hacer bandera de nuestra opinión y cuando te haces fuerte gritarlo a los cuatro vientos o ponerlo en un banner si tienes un blog :)

Primero fue ver qué era lo que queríamos, qué era lo que nos hacía sentirnos bien y luego ver sorprendida que era coincidente con más opiniones y entonces he incorporado ciertas etiquetas con las que me siento identificada. Tristemente hay todavía muchas madres que no se han dejado llevar por ese instinto (sobre todo por presiones o porque los hábitos en las últimas generaciones han sido muy distintos a los instintivos en muchos casos) y quizá esos banners les conduzcan a un grato descubrimiento.

Primero fue sentirme fatal en la primera consulta ginecológica para darme cuenta de que el seguimiento del embarazo debía llevar otro rumbo, y lo cambié. Luego fue darme cuenta de que yo quería parir, yo! Y decidí prepararme. Y ella y yo lo hicimos todo.

Cuando Lucia apareció y la tome de sus brazos para ayudarla a cruzar a este mundo y me la puse encima, ella empezó a trepar y buscar mis senos, no hubo más que decir....habíamos decidido ser lactivistas. No sólo dar de mamar, si no luchar para que se valore, para que se mime ese derecho, para dar de mamar a demanda, donde sea y cuando sea, para que todo el mundo comprenda que es lo más natural del mundo.

Y desde el primer momento decidí que no podía separarme de mi princesa. Que sus manitas revoloteando en el aire y su boquita buscándome se calmaban en cuanto me notaban cerquita. Y descubrí que descansamos como reyes todos juntos y que para nosotros no tiene sentido separarnos tantas horas ahora que nos necesitamos tanto y que despertarnos juntos es una de las experiencias más bellas de la vida. Y resulta que le llaman colecho, ¡que ni siquiera lo sabía!!.


Lo mismo nos pasó con el porteo. Yo me compré el mejor carrito del mundo por supuesto, ignorante yo pensando que era un elemento imprescindible y resulta que mi niña es más feliz cuando va pegadita a mamá. Cuando ve todo desde mi perspectiva. Porque así sé lo que quiere o lo que necesita con un pequeño movimiento de su cuerpo y porque pasear juntitas es una gran experiencia si vamos realmente juntas y no alejadas metro y medio. Y aún hoy explico a mis amigas que así los niños no lloran. Que ellos disfrutan más y nosotros también y por eso siento que poner un banner para que alguien pregunte, para que alguien más haga este descubriento está bien. Mis instintos me trajeron hasta aquí....quizá añada más según vayamos descubriendo más cosas con un afán "contagiador" de dejarnos llevar y escucharnos a nosotras mismas y a nuestros hijos, quizá con el tiempo....no hará falta porque la maternidad consciente habrá retornado a nuestras vidas.
Edito para añadir una aclaración:....hacer las cosas de manera diferente es posible, es decir, aquí abogo por seguir nuestros instintos, nos digan lo que nos digan. A otros papás les va bien con biberón, prefieren dormir separados o les encanta usar el carrito, yo concibo mi maternidad de una determinada manera pero por suerte es la que yo escojo sin que ninguna moda ni tradición social me la imponga. Esa libertad es la que yo defiendo y la que siento atacada en diversos contextos sociales. La maternidad y paternidad consciente es la que nace de la consciencia, de la interacción con tu bebé y no de un patrón social. Ni blancos ni negros, todos los grises sn bienvenidos siempre que sean escogidos.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Te pido perdón

Antes de que crezcas quiero pedirte perdón por haberte traído a este mundo imperfecto. Lamento que llegues a un mundo injusto donde tendrás que pelear por lo evidente, por lo más justo. Porque te darás cuenta de que en muchas ocasiones impera el egoísmo e intentarán por todos los medios acallar tu voz. Sólo espero estar a tu lado para unirme a tu voz y para que sientas que el poder hacer la fuerza y que es maravilloso encontrar personas con las que vincularte, implicarte y tratar de mejorar este mundo con pequeños gestos, con pequeños granitos de arena. Nunca desestimes tu fuerza para conseguir logros, nunca te rindas, nunca pienses que no puedes alcanzar lo inalcanzable.

Antes de nada quiero pedirte perdón por el dolor que sentirás en muchas ocasiones. Será inevitable que un día te caigas, que otro día te pinchen, que hasta un día te peguen y llegará un día en el que el mayor dolor que notarás será el que se siente por dentro cuando un amigo te traicione o cuando un compañero de viaje te rompa el corazón. Sólo espero estar a tu lado para ser tu hombro, para llorar juntas, para limpiarte las mejillas de lagrimones y con mis besos recorriendo tus carrillos llorosos borrar todo tu dolor, porque todo tu dolor es mío también. Espero estar a tu lado para recordarte lo valiosa que eres, para curar tu corazón, para demostrarte que hay amores irrompibles y que siempre merece la pena amar, amar hasta morir como yo te quiero a tí. Porque se llena el corazón amando, y amando se cura el alma, y sólo llenando el mundo de personas amadas podemos esperar que el mundo mejore.


Antes de nada quiero pedirte perdón por los errores que todavía no cometí, por no ser una madre perfecta, por no dedicarte más tiempo, por tomar decisiones que seguro no serán las correctas por más libros que me lea o más conferencias que escuche, por no saber entenderte siempre, por perder el norte alguna vez. Quiero pedirte perdón por no darte siempre la mejor de mis sonrisas, por quizá olvidar que la felicidad se construye de instantes, por quizá enfadarme contigo cuando alcance mis límites (que no los tuyos), por no ser más paciente, por no cuidarte cada instante tanto como mereces. Sólo espero que todos estos errores te sirvan para crecer, para sacar lo mejor de tí, para deslumbrarme con tu ternura, para hacer que siga aprendiendo a tu lado. Sólo espero saber recuperar esa sonrisa tuya que me vuelve loca y que me hace saber que estás contenta. Quiero que me cojas de la mano siempre que lo necesites con la certeza de que nunca estarás sola, de que siempre podrás contar conmigo. Sólo espero que puedas apoyarte en mis defectos para construir una mujer más fuerte y más capaz. Sólo deseo que en esta vida imperfecta puedas hacer crecer otra mamá en tí que el día de mañana tenga que pedir perdón por muchas menos cosas que yo.

Antes de nada te pido perdón porque aunque haré todo lo posible, no podré evitar equivocarme......y necesito pedirte ya que me perdones y que no olvides nunca, lo mucho que te quiero.